A través de la enseñanza hemos trabajado para producir fuertes convicciones y valores firmes.
No ha sido fácil llevar estas convicciones a convertirse en los anhelos más profundos del alma.
En el discipulado tenemos que trabajar no sólo para tener personas formadas sino para producir personas apasionadas.
¿Cómo se trabaja un corazón (nuestro corazón) para llegar a actitudes como estas?
2 Corintios 12:15 Con placer gastaré lo mío, yo mismo me gastaré del todo por amor a vuestra almas.
No hay duda que algo tenemos que aprender.
Hay algo en la visión del ápostol que tenemos que procurar.
Para llegar a esta declaración hay una revelación que tenemos que alcanzar.
Hay un trabajar por las riquezas eternas que alcanza una dimensión mucho mayor que el trabajar por las cosas de la tierra.
Hay una sublime conciencia del valor del llamado de Dios.
Mateo 6:19-20 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Juan 6:27 Trabajad, no por la comida que perece, sino por la comida que a vida eterna permanece, la cual el Hijo del Hombre os dará.
10.3.1 -TENGAMOS CUIDADO DE MANTENER NUESTRA PASIÓN ENCENDIDA
Podríamos pensar que lo primero que tenemos que cuidar en cuanto a nuestro apasionamiento es que otras cosas no ocupen el lugar de la pasión por el Señor y sin duda que es un problema serio.
Pero en la realidad que vivimos hoy, hay un peligro mayor.
Tenemos que cuidarnos del espíritu de apatía, del espíritu pasivo.
Watcham Nee decía que un espíritu se tiene que mantener activo, ministrando, sirviendo, etc. para no caer en un espíritu de apatía o de pasividad que luego se transforma en un espíritu religioso de tibieza e hipocresía.
Tomemos el ejemplo de David, de quien tenemos muchos ejemplos de su pasión por Dios. Siendo joven, mientras otros temblaron, David estaba pronto y deseoso de enfrentar a Goliat. David es un ejemplo de uno a quien Dios elije, cuyas pasiones por Dios lo sostuvieron durante la mayor parte de su vida.
Aun así, David también proporciona un ejemplo de lo que ocurre a buenas personas al volverse pasivos cuando deberían estar luchando. Pues hubo una ocasión cuando David no fue detrás de sus enemigos y las consecuencias fueron graves. Sucedió porque permitió que un espíritu de pasividad dominara su voluntad. 2 Samuel 11:1-6
Tenemos que tomar conciencia que una forma de oposición a que se desarrolle la visión es
atacar nuestro apasionamiento con apatía o con otras pasiones que debiliten nuestra pasión por Dios.
10.3.2 El poder de Dios es dinamis
Esa palabra implica acción, movimiento (dinámica), motor (dinamo) aquello que nos empuja
El poder de Dios es un motor que nos empuja a la acción.
De nada nos sirve prender el motor, es cuestión de prender el motor y ponerlo en movimiento.
La palabra nos comunica una carga espiritual que nos empuja a la acción.
Se transforma en pasión y en fuego.
Tengo que aprender a ministrar esa pasión, esa carga espiritual que empuja a buscar algo que no tengo.


hola DIOS los bendiga a todos
Comentario por genesis gamboa — febrero 23, 2011 @ 8:08 pm