¿CÓMO ESTAMOS DISCIPULANDO HOY?

diciembre 1, 2009

7.4 SOPORTANDONOS UNOS A OTROS

Colosenses 3:12-16 Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia; soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros. Y sobre todas estas cosas vestíos de amor, que es el vínculo perfecto. Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos. La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

 La palabrar soportándonos (ἀνέχομαι = anechomai) no significa lo que habitualmente entendemos por soportar: aguantar, etc.

Signfica contener, sostener de alguna caída.

 Relacionarme con los diferentes

Una medida de nuestra inmadurez es el relacionarme sólo con personas que me resultan cómodas y desechar a las personas que me resultan incómodas: las diferentes a mí, las necesitadas, las complicadas, etc.

Una medida de madurez es aprender a relacionarme con las personas más diferentes a mí.

Tender puentes con personas que naturalmente no me relacionaría

 Relacionarme con los más débiles

Es difícil hablar de débiles y fuertes, sin embargo la escritura habla de los débiles en la fe.

Podemos estar fuertes en algún área y débil en otra.

Romanos 15:1 Así que, los que somos fuertes debemos soportar las flaquezas de los débiles, y no agradarnos a nosotros mismos.

1 Corintios 8:9 Pero mirad que esta libertad vuestra no venga a ser tropezadero para los débiles.

1 Corintios 10:12 Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga.

1 Tesalonicenses 5:14 También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos.

 El don de misericordia

Relacionado con el don de consolación.

Es una operación del Espíritu Santo que nos conduce a tender puentes, a buscar al necesitado, a dar a pesar de mi propia debilidad.

 Este es el contexto de la autoridad espiritual en la iglesia.

Es para servir, para lavar los pies.

No es un título de honor, de adulación sino una mayor capacidad para servir de la que tendremos que dar cuenta.

Hebreos 13:17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.

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