Como toda relación personal, la relación con Dios es una relación de ida y vuelta.
Yo me presento y El se hace presente.
A la madre Teresa de Calcuta le pidieron que explicara como era su vida de oración.
Ella dijo que era un tiempo donde escuchaba a Dios.
El que le interrogaba se interesó y le preguntó: ¿y El, qué le dice?
A lo que la madre Teresa respondió: y… El me escucha.
Hablar es fácil lo importante es escuchar.
Henri Nouen decía al respecto:
“La primera disciplina es escuchar, la palabra escuchar en latín es “audire” Y si uno escucha con gran atención la palabra es “ob audire”. Y esa es la palabra en la latín para obedecer. La palabra obedecer significa escuchar.
Y si uno no escucha es porque está sordo. La palabra en latín para sordo es: “surdus” . Si estoy sordo en latín se dice que estoy “ab surdus” .
Entonces el que no escucha tiene una vida absurda y una vida obediente es la de alguien que escucha.
En Hebreo las palabras oír y obedecer tienen la misma raíz.
Shama: es oír inteligentemente u obedecer.
Salmo 18:44 Al oír de mí me obedecieron
Eclesiastes 5:1 Cuando vengas a la casa del Señor acécate más para oír que para ofrecer sacrificios.
Para escucharle hay que estar quieto, despojado y en silencio.
Salmo 46:10 Estad quietos, y conoced que yo soy Dios;
Salmo 37:7 Guarda silencio ante Jehová, y espera en él.
Isaías 30:15 En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza.
Al enseñar a orar tenemos que enseñar a estar quietos, a esperar, a estar en silencio y contemplar espernado la voz la de Dios.
2 – ORAR SIN CESAR
Orar sin cesar es esa continua comunión con el Espíritu Santo.
Ese diálogo con El, que abarca todo el acontecer cotidiano.
Es la oración en el Espíritu.
En donde el orar en lenguas ocupa un lugar muy importante.
1 Corintios 14:2, 4 Porque el que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios; pues nadie le entiende, aunque por el Espíritu habla misterios… El que habla en lengua extraña, a sí mismo se edifica;
1 Corintios 14:18 Doy gracias a Dios que hablo en lenguas más que todos vosotros;
El Espíritu Santo nos impulsa y capacita para la oración, y sabemos lo que es orar conforme al Espíritu, pero a menudo pasamos por alto el hecho de que el mismo Espiritu Santo promueve en nosotros oraciones que nosotros somos incapaces de pronunciar.
Romanos 8:26-27 Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestradebilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.
Tenemos que enseñar a orar continuamente y de diferentes formas
3 – ORAR CON OTROS.
Mateo 18:18-20 De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo. Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren en la tierra acerca cualquiera cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos. Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.
Aprender a orar en grupo.
Es muy diferente a la oración personal, hay lugar para dar preferencia, depender del otro y complementarse con el otro. La actitud de cuerpo es una virtud que se desarrolla en el corazón.
El Èspíritu Santo gobierna al cuerpo y se desarrolla el ministerio profético.
Hay ministración del Espíritu de cada uno hacia el otro.


