
El crecimiento espiritual es producto de las relaciones espirituales que desarrollamos.
Es producto de estar conectado adecuadamente para recibir alimento espiritual.
Lo primero que tenemos que tenemos que enseñar en un discipulado a conectar adecudamente con la fuente de Vida: concetarse adecuadamente con Dios.
Del desarrollo de esa relación con Dios dependerá todo nuestro desarrollo espiritual.
En un seminario sobre el Espíritu Santo, Oscar Marcelino nos enseñó sobre el discipulado en el Espíritu. En ese seminario nos dio su testimonio que cuando comienza a discipular a una persona lo primero que hace es enseñarle a contemplar la presencia de Dios.
La vida de oración se desarrolla en varios aspectos que son igualmente importantes y complementarios.
A – LA ORACIÓN SECRETA
B – EL ORAR SIN CESAR
C – EL ORAR CON OTROS
A – LA ORACIÓN SECRETA.
Salmo 25:14 La comunión íntima de Jehová es con los que le temen, y a ellos hará conocer su pacto.
Mateo 6:6 Mas tú, cuando ores, entra en tu aposento, y cerrada la puerta, ora a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.
Jesús nos dice que debemos “cerrar la puerta”. Tener una quietud secreta delante de Dios significa cerrar deliberadamente la puerta a todas nuestros pensamientos, preocupaciones y emociones para concentrarnos en El.
Al entrar en nuestro lugar secreto y cerrar la puerta, lo que se hace difícil es acallar todo el ruido que hay en nuestro interior. Se hace difícil concentrarnos y poner los pensamientos en orden. Tenemos tendencia a divagar. La gran batalla en la oración privada es vencer el problema de nuestros pensamientos ociosos y errantes.
José Falconí nos enseñó esto de pastorear nuestros pensamientos. Cada pensamiento es una oveja que tenemos que conducirla a un lugar de reposo. Mientras nuestros pensamientos no son pastoreados andan brincando procurando llamar nuestra atención.
Dios está en el secreto y nos espera en ese el lugar “secreto”. Ese es el lugar para tratar con Dios acerca de todo lo que acontece en tu vida. Y verás obrar a Dios en todo momento en medio de tus circunstancias. Cuando vivimos verdaderamente en “el lugar secreto”se nos hace imposible dudar de Dios. Si abres de par la puerta de tu vida y “oras a tu Padre que está en lo secreto”, todo lo publico en tu vida quedará marcado con la impronta permanente de la presencia de Dios.
* PADRE NUESTRO QUE ESTÁS EN LOS CIELOS.
Yo, que estoy en la tierra me acerco al Padre que está en los cielos
El lugar de encuentro es en el cielo frente al trono de Dios.
Y no me acerco como un individuo sino como representando a mis hermanos, como Padre nuestro.
* SANTIFICADO SEA TU NOMBRE
La primera transferencia que se debe producir es desde el corazón de Dios a mi corazón.
Tengo que recibir el dolor del corazón de Dios porque su nombre es manchado, porque su nombre no es santificado como corresponde.
Revelación: recibo el celo de Dios, motor para todo servicio, motor para toda oración.
Lo primero que ocurre es que mi yo sale del centro de la oración. Desde aquí la oración ya no es para mí es para Dios. Que su nombre sea levantado. Que su iglesia tenga la gloria que El depositó. Que sea una luz asentada sobre el monte alumbre las naciones.
* HAGASE TU VOLUNTAD EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO
Podría decir que es la esencia del padrenuestro.
Revelación:
A) en el cielo es donde se hace la voluntad de Dios.
B) Es indispensable que se haga la voluntad de Dios en la tierra.
Orar es una acto que refleja mi dependencia o autosuficiencia delante de Dios
* VENGA TU REINO
En la devoción tiene que haber revelación pero además tiene que haber transformación, sino no es devoción. No puedo salir igual en la oración soy transformado a la imagen del que adoro.
Lo que soy delante de Dios es la medida de lo que soy en mi vida de oración

